El ciprés


Sólo el ciprés conocía a ese hombre siniestro que todas las noches se hacía presente... nadie había podido verle el rostro ni escuchado su voz. Solitario y pensativo se sentaba en el pasto, a los pies del árbol; y allí permanecía inmóvil hasta el amanecer.


Prólogo

Free Red MySpace Cursors at www.totallyfreecursors.com